Los toros, el Estado y los niños

Jhen Rivadeneira asume que es mejor que yo educando a mis hijos y que tiene más criterio que yo para decidir aquello que mis hijos pueden o no hacer. No conozco ni remotamente a Jhen Rivadeneira, quien es Juez Cuarto del Trabajo de Pichincha, pero su decisión de que los niños estén prohibidos de asistir a las corridas de toros sin siquiera con el consentimiento de sus padres, me parece que ofende a los derechos que tengo como padre de Antonio y Rosario.
No dudo que Jhen Rivadeneira haya adoptado esa decisión inspirado en los más nobles y caritativos sentimientos y que, sin duda, sea un excelente padre. Puede que sea, incluso, mucho mejor padre que yo y debo agradecerle por su interés por el bienestar de mis hijos pero lo que ellos hagan o no, mientras sean menores de edad, es una decisión de sus padres y, porqué no, de ellos también. En todo caso, la educación de mis hijos no es asunto del señor Jhem por más buena persona que sea, y lamento mucho que haya aceptado una petición de la Defensoría del Pueblo para que no se deje a los niños asistir a las corridas de toros porque, como digo, esa es una decisión cuyo derecho a tomarla me pertenece. Si bien puede ser cierto que los señores de dicha Defensoría pueden ser mucho mejor padres que yo, la verdad es que yo decido qué es bueno para ellos y qué no.

La decisión de Jhen Rivadeneira y la petición de la Defensoría del Pueblo se inscriben en la lógica de quienes piensan que el Estado debe decidir por nosotros, incluso en los temas más privados. Es ese Estado que, en el imaginario de muchos, jamás puede equivocarse porque es un espacio celestial habitado por seres iluminados que están para velar por nosotros que somos seres estúpidos y, por lo tanto, incapaces de tomar las decisiones que más nos convienen.
Me temo que si esa visión del mundo sigue ganando terreno, en poco tiempo más tendremos Juzgados y Defensorías llenos de seres magnánimos que decidirán por nosotros en casi todo. Porque según la lógica esta que llevó a la prohibición de los menores a asistir a las corridas de toros, llegaremos tarde o temprano a un momento en que alguno de estos iluminado prohibirá a los padres a dar gaseosas a sus hijos porque eso causa obesidad o es que ¿acaso eso no es más grave para un niño que ver matar a un toro? Y también podemos imaginarnos a ese mismo Estado sabio y misericordioso que, en su afán por salvar las almitas de nuestros hijos, nos prohibirán tener cuentas de Internet en nuestras casas bajo el argumento de que a través de esa herramienta nuestros hijos pueden tener acceso a material que atentará contra su sanidad mental. O a la soberanía nacional.
Pero mi crítica a Jhen Rivadeneira, a la Defensoría del Pueblo a los antitaurinos y a todos quienes han decidido salvar la mente de mis hijos no se debe a que yo haya tenido la intención de llevar a Antonio y Rosario a las corridas de toros. No. Los dos son, a pesar de mi afición, declarados y beligerantes enemigos de la fiesta brava y yo sería incapaz de obligarlos a ver algo que para ellos es cruento y desagradable. Porque aunque Jhen y los defensores de la Defensoría no lo crean, los niños también pueden tener opiniones y tomar decisiones, aunque tengan apenas 10 años como Antonio y 9 como Rosario. Sí, si ellos no iban a ir a los toros antes de la prohibición es porque ellos no quieren y punto, aunque su padre sea, desde la perspectiva de los Jhen de este país, un imbécil que necesita de alguien que decida por él. Antonio y Rosario nunca iban a ir obligados por mí a una corrida de toros, pero si hubieran querido ir yo los hubiera llevado. Ellos también tienen derecho a tomar decisiones y consultármelas a mi, que a fin de cuenta soy su papá.
Independientemente de los argumentos que se puedan abonar a favor del derecho de los padres a decidir por sí mismo, me temo que los razonamientos de Jhen Rivadeneira, la Defensoría del Pueblo y los antitaurinos son estériles.
No tengo a mi mano ningún estudio científico sobre los efectos que las corridas de toros puedan tener en los niños. Ni que les haga bien ni que les haga mal. Lo único que puedo aportar en esto es mi experiencia personal que, en honor a la verdad, tampoco puede ser considerada como prueba científica ni como regla para todos.
Yo fui a los toros desde mi más temprana infancia. Lo hice porque mis papás me llevaron. Sin ser taurinos fanáticos seguramente pensaron que era un espectáculo al que querían exponerme y puedo asegurar que su intención no era destrozar mi sensibilidad ni traumarme de por vida. No creo que ni mi papá ni mi mamá hayan sido seres inmaculados ni los mejores ciudadanos del mundo, pero al menos sé que han sido personas de bien y que jamás me habrían llevado a ver toros para torturarme.
De los cuatro hermanos, solo yo me adherí a la afición a los toros, aunque todos fuimos alguna vez a la plaza con nuestros padres. Sin pretender afirmar que los cuatros seamos dechados de virtudes, sí me atrevo a afirmar que ninguno de los cuatro que fuimos expuestos al espectáculo hayamos terminados convirtiéndonos en peligros para la sociedad. Al menos, de lo que yo sé, ni yo ni mis hermanos asaltamos en las calles, ni robamos ni denigramos a nuestros congéneres insultándolos o descalificándolos cada sábado.
Tampoco conozco que exista ninguna prueba ni científica ni estadística que demuestre que las sociedades donde se cultiva el fenómeno taurino y cuyos niños hayan sido expuestos a ese espectáculo sean más violentas que las otras. ¿O es que las hay?
La decisión de Jhem no es sino la evidencia de que en el Ecuador hay un grupo de personas que están convencidas, tal vez con la mejor de las intenciones, de que ellas están más capacitadas para decidir qué es lo bueno y lo malo para los demás. Nada más palpable de esto que esta declaración de alguien que argumentó en una audiencia pública donde se buscaba que se prohiba a los niños ingresar a la plaza de toros:
“No encuentro lógico llevar a un niño o niña, como seres sensibles y amantes de la naturaleza que son, a un espectáculo para ver morir a un animal, no importa si tiene vertientes culturales, lo que importa es que muere un animal y a los niños no se les explica porqué… yo no podría como padre decirle a mi hijo que muere por diversión”. Lo dijo Joffre Vélez, presidente del Consejo Consultivo Nacional de Niños, Niñas y Adolescentes, en la Audiencia Pública llevada a cabo el viernes 26 de noviembre de 2010, en el Juzgado 4to. de lo Laboral.
Sí, Joffre Vélez y Jhem Rivadeneira son parte de ese grupo de iluminados y si ellos no podrían decirles a sus hijos que los toros mueren por diversión, entonces nadie más podrá hacerlo.

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16 Respuestas a “Los toros, el Estado y los niños

  1. Martín, todo muy bien en su análisis. Excelente diría YO. Lo único: ¿porqué lo hizo político y no lo dejó simplemente en el lado humano y de igualdad en las decisiones? Lo malo de hacerlo político es que Ud. ha dividido el análisis entre los que que están a favor y en contra de Correa y de su “séquito”. Con ello la gente se olvida del fondo mismo del tema, esto es que se trata de libertad y responsabilidad de los padres, únicamente.

    • Supongo que desde que llegó a la presidencia una persona que nos obliga a comer propaganda política todo el tiempo, es comprensible que ahora todo tenga un tinte político. Así que si R.Correa nos bombardea de política, sembrando el odio y la división de clases, que se puede esperar como reacción???

  2. Lo olvidaba: el problema de fondo no es la decisión del juez que, por último, es una simple intromisión de éste en la vida privada e los hogares quiteños. Me congratulo con el análisis social que hace Martín: el haber ido o no a los toros no ha hecho, tampoco de mi, un delincuente, ni un traumado psicosocial. Me gustaron los toros hasta el día justo en que nació mi primer hijo, de ello ya 14 años. Yo decidí dejarlo, por simple convicción y no tuve ningún tratamiento tal como el que se necesita para dejar el alchool, por ejemplo. El juez debería preocuparse de este último problema social: cuanto licor si se permite circule alrededor de la plaza: este es un problema no solo para los niños menores de 12, sino para adolecentes y para los adultos. Preocupémonos de ello y daremos un mejor resultado social que prohibir los toros para dar gusto a ciertos políticos populistas.

  3. Angel de la Guardia

    Señor Pallares, soy una persona que siempre comenta en sus análisis y comentarios y siempre lo he felicitado, pero en esta ocasión no rotundamente NO, porque los toros son seres vivos al igual que todos los animalitos que existen sobre la faz de la tierra, no encuentro la razón por la que se tiene que sacar de su habitat natural a un toro y luego matarlo para que se diviertan algunas personas que pagan para ver este tipo de espectáculos, no entiendo porque algunas personas luchan por tener un perrito en casa y lo tienen amarrado, algunos compran pájaros y los enjaulan, cierta ocasión conseguí con u grupo de amigos un poco de dinero, compramos muchas avecitas de las que venden en los mercados y lugares especiales para este tipo de negocios, las llevamos a una parte montañosa selvática y las soltamos, que lindo que sentimos al ver la libertad que tenían estas aves para volar y parecía que desde lo alto nos daban las gracias por liberarlas de los malos humanos captores, no soy ecologista ni protector de animales ni afiliado a ningún club, simplemente esto aprendí una vez que vi ciertas programaciones en National Geogrphic, Animal Plante, etc y eso me ha hecho sentir que estos animales son seres vivos y debemos de respetarlos, que haya corridas de toros …………está bien pero que no se mate a este digno animal ………….se lo debe aplaudir por el espectáculo brindado, recordemos que el toro no es el bravo, quien lo hace enojar es el hombre…………………la serpiente no muerde por gusto, muerde por defensa propia porque se siente amenazada………………y así muchos animales actúan por defensa propia, espero no ofender sus sentimientos y peor aún a sus pequeños vástagos que los felicito por pensar de esa manera, como padres debemos respetar las decisiones de nuestros hijos cuando son en beneficio de la sociedad y del planeta y lo felicito por aceptarlo……………….espero seguir comentando de otros asuntos de manera favorable y positiva concordando con Usted, pero en esta vez simplemente le digo NO estoy de acuerdo.

  4. Asi es la vida don MArtin, por ende en la humanidad tenemos mucha variedad, mientras Animal Planet pasa toda una hora explicando como a un gato que fue encontrado herido, los doctores hicieron todo lo posible para salvarlo y al ultimo, despues de largas operaciones y de amputar sus patas, les toco ponerle llantas para que pueda trasladarse, EURO NEWS en 30 segundos pasa la noticia de como en Irak un coche bomba que exploto en un mercado, mato a mas de 40 personas.
    Yo no estoy de acuerdo en esa idea nacida en europa de prohibir las corridas por la unica razon de que no veo la diferencia entre matar un pollo para comerselo y matar un toro en una corrida , los dos dan una satisfaccion al hombre y mientras sigan cumpliendo con su funcion seguiran existiendo, o sino,moriran por si solas. Hay cosas mas importantes como, no matarse entre humanos , no apoyar a regimenes que amparados en la democracia crean masacres en otros paises aludiendo ser los salvadores, eso si hay que combatir, hay que apoyar a sistemas que tratan de mejorar la salud de toda la poblacion, se llamen como se llamen. LA vida humana es lo mas sagrado que existe, mientras sigamos viviendo podremos segir desarrollandonos y quizas algun dia dejemos totalmente esos instintos que aun nos quedan de ser cazadores . En esto estoy de acuerdo con usted don Martin aunque me queda duda de que si algun funcionario de Correa o el mismo COrrea se hubiese expresado a favor de las corridas de toros, usted hubiese escrito lo mismo?
    Cada que veo el titular de su POST yo ya se que usted en lo escrito tratara de llevar ese tema hasta convertir al presidente en culpable de algo. Lo que me da curiosidad es ver como tratara de hacer de Correa un culpale en el tema que seguro se estara alistando a escribir “Wikileaks”. Suerte

  5. Que diferencia existe entre una corrida de toros y una pelea de box..?
    Ninguna..las dos son sanguinarias;la del toro y el torero no produce la danza de los millones de dolares,la television,el pague por ver,los circuitos cerrados..el box..vaya negocio..y todos aplaude y se deleitan viendo a dos humanos sacarse la mierda para que se embolsen unos cuantos millones desde el promotor hasta el boxeador..los canales de tlevision..lops propietarios de teatroe en donde se pasan en circuito cerrado…hace un par de semanas nomas una pelea entre Paquiao y Margarito fue todo una carniceria..a punto de ir Margarito a parar en el hospital…y seguimos preguntandonos..por que..?..por que asi es la humanidad de mazoquista..se divierte con el dolor ajeno..y exactamente,comprar un perro para tratarlo mal o amarrarlo..un pajaro para enjaularlo..un gato para no atenderlo y asi sucesivamente…pienso yo que como padre uno debe decidir a donde van nuestros hijos..mas no un juez o una autoridad..ahi esta mal la cosa..y para finalizar..me da satisfaccion decir esto..tengo en mi casa 4 parakeets(periquitos de colores) y que hermosa experiencia…verles libres,jugando y volando en la casa..por que su jaula jamas tiene la puerta cerrada..me alegra escucharles su trineo..me alegra cuando vinen hacia mi y se paran en mi hombro..me causa admiracion lo inteligentes que son…que hermoso..!!
    Saludos.!

  6. Verdaderamente estamos llegando a un punto en el cual la intolerancia se manifiesta de cualquier manera, en verdad, ya veremos en poco tiempo tal vez un juez que impida bautizos, confirmaciones, porque en su afàn de defender a seres indefensos e incapaces de tener pensamientos propios; atenta contra nuestro derecho de decidir que esta bien o mal para nuestros hijos e inclusive para nosotros mismos. Dios en la forma que lo concibamos no importa nos dió la capacidad de libre albedrío, de decidir aunque nos equivoquemos que hacer con nuestra vida, pronto decidirán que debemos comer, beber, estudiar y pensar porque se han erigido en los elegidos por Dios. Pero como dice un buen amigo, si yo no he elegido a nadie para que me de pensando ni nadie necesita que le den pensando. Espero que estos jueces se den cuenta que ya la iglesia católica cometió ese error sumiendonos en un obscurantismo de mil años y más ahora, los elegidos de “país” quieren hacer lo mismo pero no hay mal que dure mil años ni gente que lo aguante.

  7. Coincido 100%. Soy antitaurino pero es absurda la prohibición contra menores de 12 años.
    Lo más grave es que la prohibición no está ni siquiera en ley, sino en una sentencia (de 2 páginas!) de un juez de trabajo. Además, ni siquiera adopta la prohibición como medida definitiva, sino que ratifica la prohibición como “medida cautelar”.
    En lo de fondo, creo que es la Asamblea el lugar para discutir este tipo de temas, no un juzgado. El juez no tiene capacidad ni legitimidad para limitar el derecho de los padres a decidir la educación de los hijos ni el derecho de los hijos a la libre circulación.
    Ahora, si el tema se debatiera en la Asamblea, yo pidiera a mis representantes que NO impongan una prohibición así: El Estado no tiene por qué meterse en la vida personal de la gente. Ese es un principio básico de libertad que no puede ser canjeado por más que los toros sean animalitos simpaticos y todo.

  8. luis Pacheco Manya

    USTED PARECE UNA PERSONA DE RESPETO, AL IGUAL QUE EL Dr. MALDONADO DE RADIO ERES, ME PARECEN EXCELENTES PERSONAS, PERO CON LAS DISCULPAS DEL CASO, NO, NO COMPARTO SU OPINION, YA QUE LA CONMISERACION CON LOS ANIMALES ESTA INTIMAMENTE LIGADA CON LA BONDAD DEL CARACTER, DE TAL FORMA QUE SE PUEDE AFIRMAR QUE QUIEN ES CRUEL CON LOS ANIMALES, JAMAS PUEDE SER BUENA PERSONA, SCHOPENHAUER. NO A LA MATANZA DESPIADA DE LOS TOROS, PAREN LA MASACRE POR DIOS.

  9. Estimado señor Pallares,

    Reciba un cordial saludo, he leido con atención su editorial y le comparto otro punto de vista para su revisión y análisis. Espero le sea de utilidad.

    Esta es una cita textual tomada de la Selección de los Escritos de ‘Abdu’l-Bahá (http://bahai-library.com/abdulbaha_seleccion_escritos_abdulbaha)

    138
    “¡Oh vosotros, amados del Señor! El Reino de Dios se basa en la equidad y la justicia y también en la misericordia, en la compasión y la bondad para con toda alma viviente. Esforzaos entonces, de todo corazón, por tratar compasivamente a toda la humanidad, a excepción de aquellos que tienen algún motivo egoísta y oculto, o alguna enfermedad del alma. No se puede mostrar bondad al tirano, o al embustero, o al ladrón, pues, lejos de hacerles ver el error de su comportamiento, les hace continuar en su perversidad, como hasta entonces. Por mucha amabilidad que prodiguéis al mentiroso, mentirá aún más, pues creerá que os ha engañado, mientras que vosotros le comprendéis demasiado bien, y solo por vuestra extrema compasión guardáis silencio.

    En breve, no solo a sus semejantes del género humano deben los amados de Dios tratar con misericordia y compasión, sino que deben demostrar la mayor bondad hacia toda criatura viviente. Pues en todos los aspectos físicos, y en lo que concierne al espíritu animal, tanto el animal como el hombre comparten los mismos sentimientos. No obstante, el hombre no ha comprendido esta verdad y cree que las sensaciones físicas están limitadas a los seres humanos, por lo cual es injusto con los animales, y cruel.

    Y, sin embargo, en verdad, ¿qué diferencia existe con respecto a las sensaciones físicas? Las percepciones son una y la misma, ya sea que causéis dolor al hombre o a la bestia. Aquí no existe ninguna diferencia. Y, de hecho, es peor que causéis daño al animal, pues el hombre tiene lenguaje; puede presentar una demanda, puede clamar y quejarse; si él es perjudicado puede recurrir a las autoridades, y éstas le protegerán de su agresor. Mas la desventurada bestia es muda, incapaz de expresar su dolor, ni de llevar su caso a las autoridades. Si un hombre inflige un millar de maldades a una bestia, ésta no puede defenderse contra él con palabras ni arrastrarle a la corte. Por tanto, es esencia que demostréis la mayor consideración a los animales, y que seáis con ellos más bondadosos aún que con vuestros semejantes.

    Enseñad a vuestros hijos desde sus primeros días a ser infinitamente tiernos y cariñosos con los animales. Si un animal está enfermo, que los niños traten de sanarlo; si tiene hambre, que lo alimenten; si está sediento, que apaguen su sed; si está fatigado, que se preocupen de que descanse.

    La mayoría de los seres humanos son pecadores, pero las bestias son inocentes. Ciertamente, los que están libres de pecado deben recibir la mayor bondad y amor, todos, a excepción de los animales que son dañinos, tales como los lobos sanguinarios, las serpientes venenosas y similares criaturas perniciosas, debido a que la bondad para con ellas es una injusticia hacia los seres humanos y también hacia los demás animales. Si sois compasivos con un lobo, por ejemplo, esto no es sino tiranía para con la oveja, pues in lobo destruye una manada entera de ovejas. Si se le permite, un perro rabioso puede matar a un millar de animales y hombres. Por consiguiente, la compasión que se demuestra a las bestias salvajes y voraces es crueldad para con las pacíficas; y así es como debe tratarse a las dañinas. Pero a los animales benditos debe expresárseles la más grande bondad, cuanto más, tanto mejor. La ternura y la bondad son los principios fundamentales del celestial Reino de Dios. Con el mayor cuidado, debéis tener siempre presente esta cuestión.”

  10. Que patetico debate, al igual que el martin patético! Por cierto la prohibición de entrada de menores de edad a los toros es resultado del activismo de grupos de la sociedad civil (Diabluma, y otros) con peticiones claras a la municipalidad de Quito, en esto Rafael Correa nada tiene que ver…! es mas la posible consulta popular acerca de este tema a los ciudadanos de Quito es una clara demostración del crecimiento de la vida democrática de nuestro país!!! Ínformese bien por favor martín antes de escribir!!!

  11. Como desinforma no le da verguenza????

  12. Querido Martin,

    Por supuesto que esta decisión sobre los toros es discutible, por un sinnúmero de razones, pero lamentablemente el Estado actúa en representación de los niños. Es en representación de ellos que decide si el maltrato infantil, por ejemplo, justifica que padre o madre sean detenidos por el Estado aun cuando ellos crean que es “lo mejor para mis hijos”. No comparo el maltrato infantil con llevar a los niños a los toros, pero es claro que tu argumento no es el mejor.

    Saludos,

    Irene

  13. El hombre es el único animal que mata por diversión…Los toros, los gallos, peleas de perros…son desviaciones sádicas y crueles de una persona

  14. sr. pallares porque borró mi comentario donde claramente le explico que la petición de suspender las corridas de toros nace en la sociedad civil, un grupo de jóvenes “Diabluma” y otros son los que a traves de un proceso democrático de reinvindicación civil han luchado para conseguir que esto vaya a consulta al pueblo… porque borró mi comentario? si usted se jacta de la libertad de prensa??? hipócrita! deje de desinformar!

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