La razón la tienen los votos

Se ha hablado mucho sobre la democracia plebiscitaria y sobre cómo este sistema, que tomó fuerza desde Montecristi, ha socavado el principio de la representación en el sistema político ecuatoriano. El buen artículo de Iván Carvajal, el domingo en El Comercio, es una de las tantas referencias que se hacen al tema.
Pero pareciera que hay también una suerte de plebiscitarismo psicológico o cultural enraizado en la conversación nacional. El presidente Correa, desde hace algún tiempo, descalifica a quienes lo critican asegurando que no tienen tantos votos como él o que, simplemente, no tienen voto alguno. Y así ha aplastado a quienes han osado pensar distinto a él.
Un lector de este blog deslegitimó hace poco mi derecho a opinar porque, según él, yo no he ganado ni un solo voto. Y tiene razón, creo que la última vez que gané algo por votación fue hace más de 30 años cuando mis compañeros de equipo de fútbol barrial votaron para que yo vaya a recoger el balón que había caído en la casa donde reinaba un enorme y furioso Pastor Alemán.
En este mismo tipo de racionamiento ha caído también el ministro de Defensa, Javier Ponce. En una entrevista que le hizo El Universo, Ponce defiende la cadena de radio y televisión que impuso el Gobierno el jueves 30 de septiembre y asegura que ahí no hubo censura. Cuando le pregunta si en otras circunstancias, es decir cuando era periodista, hubiera defendido la cadena, Ponce responde así: “Yo viví otras circunstancias; eran gobiernos que habían fracasado, que tenían el rechazo popular”.
Según este razonamiento, una cosa es juzgar una cadena como la del 30 a través del prisma de un gobierno popular y otra a través de uno que no lo es. Por eso Ponce, habla de gobiernos “fracasados” y que “tenían el rechazo popular”.
La reflexión de Ponce no deja de ser curiosa. No solo por el hecho de que no se sostiene el argumento de que un principio, en este caso el de libertad de expresión, sea una cosa cuando hay un gobierno popular y otra cuando hay uno impopular, sino porque estoy convencido de que Ponce hubiera estado radicalmente en contra de esa cadena cualquiera que hubiera sido la aprobación popular del gobierno que la hubiera adoptado. Conozco a Javier Ponce, he trabajado con inmensa admiración junto a él y por eso me atrevo a hacer esta afirmación.
La diferencia está en que ahora Ponce está en el poder. A eso se reduce absolutamente todo.
Esta reflexión a propósito de Ponce se me viene a la cabeza cuando pienso en el lector que me dijo que no opinara porque no tengo votos. Estoy también convencido de que este señor, no recuerdo su nombre ahora, jamás me hubiera deslegitimado con el argumento de mi falta de votos si mi criterio hubiera coincidido con el de él. Así de simple.

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13 Respuestas a “La razón la tienen los votos

  1. La razón puede que la tenga usted, puede que la tenga el Presidente, o lo más probable puede que no la tenga ninguno de los dos …

    personalmente cada vez leo menos la prensa ecuatoriana simplemente porque encuentro que es cada vez menos objetiva, y esto me parece una cualidad fundamental para alguién que quiera ser considerado un buen periodista!

    Y la prueba de esto es la cobertura y el análisis que la mayoría de la prensa ha dado a los lamentables actos del 30 Septiembre … el Presidente no es objetivo, temo que ustedes tampoco! lamentable!

  2. La ucronía se define como una reconstrucción lógica de la historia que da por supuestos acontecimientos no sucedidos, pero que habrían podido suceder. Una ucronía es, en resumidas cuentas, “la historia que no fue”, un procedimiento literario que ha dado frutos maravillosos, por ejemplo, en ciertas novelas del genial Philip K. Dick (Los interesados pueden revolver en los anaqueles de usados en busca de “El hombre del castillo”, que da una versión alternativa del desenlace de la Segunda Guerra Mundial).
    El post que hoy nos ocupa es una muestra de ucronía, pero no literaria, sino “periodística”, pues está lleno de suposiciones que no se verifican en los hechos. Y como resulta ser que “el lector sin nombre” que menciona el post vengo a ser yo, intentaré desglosar la ciencia ficción de los hechos fácticos, o sea, de la real realidad, y no de la fantasía que algunos se construyen para vivir más tranquilos con sus consciencias bienpensantes.
    En primer lugar (y estaba claro en mis posts anteriores), jamás negué a nadie el derecho a opinar, ni siquiera al señor Pallares. ¿Pero en qué momento (y es una pregunta sincera) el periodismo pasó de ser una tarea investigativa e informativa para transformarse en una tribuna de opinólogos? La “opinión” es, por propia definición y naturaleza, un comentario sesgado, que obligadamente tergiversa y acomoda la realidad de acuerdo a un esquema de pensamiento que antecede a los hechos. Según la “opinología” en la que vivimos inmersos, sean cuales sean los hechos, ya tienen un lugar asigando, un casillero, dentro de un sistema de pensamiento preexistente, que ideologiza la realidad y la acota, la “achica” y la hace más digerible: la neutraliza. Por eso existen medios de comunicación de diversos signos políticos o ideológicos: para que todo el mundo se quede tranquilo y pueda seguir pensando lo mismo que pensaba hasta el momento, y así mantener hasta el paroxismo el “status quo” (la realidad establecida) de las cosas. La capacidad de tranformar la realidad que tiene la opinión es nula: sólo cava más hondo en la tumba de nuestros propios errores y prejuicios. Responde a nuestra diminuta historia personal (diminuta en términos de procesos históricos); responde a nuestros intereses, más o menos mezquinos; responde, sobre todo, a lo que los demás esperan de nosotros. La opinión nos vuelve, ¡ay!, cada vez más idénticos a nosotros mismos.
    Ahora bien, en lo personal, yo también tengo opiniones, como cualquiera. Pero jamás las tomaría por realidades consumadas. Y menos aún consideraría que mis opiniones deben moldear el pensamiento de los demás. O sea, no hago proselitismo con mis opiniones.
    Pero cuando se prentende entronizar a la opinión en el escaño de presunta objetividad que le confiere el periodismo, nos encontramos con los famosos “formadores de opinión”, a saber, gente que pretende hacernos creer que su opinión sobre los hechos puede reemplazar a los hechos en sí. El periodismo a dejado de ser un medio que nos permite “informarnos” (o sea un verbo “reflexivo”, algo que uno hace por sí mismo y para sí mismo) y ha pasado a ser un medio que “nos informa” (o sea “nos da forma” como sujetos “pasivos” de la opinión del periodista). El resultado más lamentable y peligroso de esta ecuación es que, hoy por hoy, no hay ninguna manera de estar informado de los hechos, de los hechos en sí. Se me dirá que tal cosa no existe, pero bueno, al fin y al cabo, no soy un relativista. Para mí, la realidad existe, y no adhiero al famoso adagio de que “nada es verdad ni es mentira…”.
    El “cuarto poder”, mote que le gusta tanto al periodismo, es un poder para-democrático. Es la pata interesada de la democracia, ese reducto nada desdeñable de poder que han conservado para sí los grupos de interés que no podrían sobrevivir si la democracia como tal se consumara hasta sus últimas consecuencias. Si cada uno votara según sus propios intereses (y eso es la democracia), sin la influencia para-democrática de la corporación mediática, los modelos de concentración del ingreso no ganarían jamás, o al menos no ganarían hasta que la distribución del ingreso y de la renta fuese más equitativo. Y allí está la paradoja: en un modelo de distribución equitativa del ingreso, la izquierda y la derecha, ambas, pierden su razón de ser, dejan de existir. En países como Noruega, donde la distribución del ingreso es muy equitativa, los partidos de izquierda y de derecha practicamente no difieren en sus modelos de progreso. En Latinoamérica, por el contrario, la derecha se ve obligada al engaño, porque representa necesariamente (es su razón de existir) a intereses minoritarios, y si blanqueara su realidad y permitiera que la democracia se consume, la derecha jamás ganaría una elección.
    Volviendo a la ucronía que publica hoy el bloguista, creo profundamente en su derecho a opinar, tanto como creo en el mio. O sea, le doy a la opinión un valor menor. Lo que no creo es que tenga derecho a pasar su opinión como información, porque no lo es. A lo sumo, sólo me informa acerca de los intereses a los que responde. Pero si esa es la “libertad de expresión” que pretende resguardar la “prensa independiente”, yo paso. Prefiero la desinformación a la mentira, o en todo caso, prefiero la verificación directa con la realidad y guiarme por el valor objetivo de las urnas. 1 ciudadano = 1 voto. Indigerible, ¿no?

    • No creo que alguien en su sano juicio pretenda pasar su opinión como información y no me parece que esa haya sido la intención de Pallares. Lo que si creo que en su extensa opinión mas bien describe los vicios del actual gobierno que con sus cadenas y propagandas quiere convencer a los ecuatorianos de que el mismo paraiso llegó al Ecuador con R.Correa. Después de todo, los videos editados que muestra este gobierno aguantan todo . La hipocresía, el cinismo y corrupción de este gobierno ha llegado a niveles nunca antes vistos.

      • Creo que mi Xavier asi como el resto de individuos que critican al gobierno deberian mencionar explicitamente y con datos verificables cuales son estos vicios y la corrupcion de la que hablan. Es muy sencillo tomar esta postura critica sin el debido respaldo. Las opiniones prejuiciadas solo demuestran la antipatia irracional, basada en sentimientos y emociones que provienen de la ignorancia y de sus intereses personales mezquinos.
        La prensa esta alli para informar, no para tergiversar la verdad maliciosamente.

  3. P.S.: En cuanto al comentario de un forista sobre mis poluciones nocturnas, me hubiese gustado que el titular de este blog cuidara esta página del verdadero amarillismo, que vulgariza la discusión y tiende a transformarlo todo en un problema de sábanas. Las cuestiones de tamaño no forman parte de mis preocupaciones, y me parece el más deleznable y retrógrado juego al que se dedican los varones.

  4. Señor Darwin, me estaba gustando mucho su comentario hasta que tuvo que dejarse llevar por sus ideologías y nos proporciona su propia ucronía, para usar sus propios términos. Estoy de acuerdo que el periodista debe informar, no formar opinión. Sin embargo, un régimen como el actual, DE IZQUIERDA, donde el gobierno pretende acallar a la oposición y donde la información no circula y es mas se fabrica dentro del gobierno mismo, se presta para que los periodista tengan que usar especulaciones para tratar de hacer una especia de malabarismo entre lo que el gobierno dice que sucede y lo que la gente percibe como la verdad. Como usted bien sabe, la verdad es relativa. Para 2 personas, la verdad puede ser totalmente distinta. Pero aun cuando el gobierno prohíbe la transmisión de los hechos del jueves negro y monopoliza el aire con la señal estatal. A esto llama usted prensa desinteresada? O será que el gobierno nos estaba tratando de pintar una ucronía? Por favor, usted parece una persona extremadamente culta como para comerse estos cuentos. Además, dígame usted, acaso los gobiernos de izquierda no han tratado de inventar su propia historia a lo largo de décadas en Latinoamérica? Estoy de acuerdo con usted en el punto de que hay intereses ocultos, pero sea justo y reconozca que es de lado y lado.

    Yo como ya dije hace unos días en este mismo foro, no se a quien creer en todo este asunto del jueves negro. El gobierno a quien no le creo ni lo más mínimo nos dice una cosa. Otra gente nos dice otra. Lo cierto es que yo con mis propios ojos vi lo que paso hasta cierto punto y la historia del gobierno no concuerda con lo que vi con mis propios ojos. Es por esto que necesitamos que el país tenga una prensa libre en la cual se pueda opinar lo que uno quiera. Por eso esto es un blog Sr. Darwin, para que gente como usted y yo podamos entrar a discutir. Aquí no se hablan verdades absolutas, se expresan opiniones. Le hago a usted una pregunta antes de terminar. Para usted hay alguien que sea dueño de la verdad absoluta en un argumento?

    • Estimado don Aquiles, intentaré responder su pregunta final, pero antes me permito deslizarle una pregunta propia. ¿Usted escribe “izquierda” todo en mayúscula como quien pretende asustar a un niño con el coco?
      En cuanto a la “verdad absoluta de un argumento”, mi idea es la siguiente (y me remito al modelo de la investigación científica): un argumento es verdadero si refuta los argumentos anteriores y sigue siendo verdadero hasta que un nuevo argumento venga a refutarlo. Por lo tanto, si usted por ejemplo refuta mi argumento de que una distribución equitativa del ingreso elimina la antinomia izquierda-derecha (un argumento que en mi comentario yo sustenté con datos) entonces a partir de ese momento, usted tiene razón. Mientras me tilde de izquierdista y pretenda amedrentarme con mayúsculas que sólo reemplazan a los gritos que usted querría darme, la verdad sigue de mi lado. Al menos, eso dice la ciencia.

      • Xavier Vélez

        Triste tu caso Darwin si crees que tu argumento puede ser verdadero y además dices que eso es científico ¿?… eres puro blah blah blah como tu presidente.

    • Como interpretas las imagenes donde se dispara al vehiculo donde viaja el presidente? No importa quien hizo las tomas, exiten ademas testigos oculares de que asi sucedio. Esto constituye la evidencia y los hechos coinciden con la realidad. Donde esta el engano, la propaganda, la desinformacion. Me parece que tu expresion de la libre expresion en este caso no tiene nada que ver con la realidad sino con tus prejuicios personales.

  5. Estimado Darwin,

    Mi punto no era gritarle, era solo exaltar un punto que por suerte veo que logre mi objetivo. Me alegro que los dos veamos que para llegar a la verdad es necesario discutir, interponer argumentos y teorías, y por lo tanto es necesario tener libertad de expresión y pensamiento. Si es que un periodista expone una idea para luego discutirla, es como que un cientifico salga a proponer una teoria para luego refutarla o confirmala a través de la réplica. En el caso del que estamos hablando, usted critica al Sr. Pallares de opinar sin sustento. Esto es lo que usted dice
    “El post que hoy nos ocupa es una muestra de ucronía, pero no literaria, sino “periodística”, pues está lleno de suposiciones que no se verifican en los hechos.”
    Ahora dígame usted Sr. Darwin, de que hechos podemos estar hablando si es que la televisión pública a diario nos llena la cabeza de su propia ucronía. Una historia que no podemos verificar o constatar. No olvide que esto es un blog y la naturaleza del blog es poder opinar libremente. En el momento en que como ciudadanos veamos que el gobierno nos para de dar verdades sesgadas, entonces en ese momento podremos dejar de tener que suponer. Pero nunca dejaremos de opinar, así el gobierno y gente como usted quieran controlar el contenido periodístico a través de elecciones.

  6. La razón la tienen las encuestas…

    Los golpes buenos. (de Gabriela Calderón. El Universo.13/oct/2010)

    En 1997 Abdalá Bucaram intentó eliminar el subsidio al gas lo cual afectó de manera muy negativa su popularidad. El Congreso aprovechó el cambio en la opinión pública y vimos cómo los diputados hicieron de psiquiatras declarando que Bucaram tenía “incapacidad mental para gobernar”. De acuerdo a la nueva lógica, ese fue un golpe bueno: Bucaram ya no tenía el favor de la mayoría del electorado.

    En enero del 2000 el entonces presidente Jamil Mahuad, frente a un sucre en caída libre, tomó la fatídica decisión de decretar un feriado bancario. Esa medida tuvo un alto costo político y un militar que luego sería electo presidente –Lucio Gutiérrez– se aprovechó del rechazo popular a Mahuad y lideró un golpe de Estado en colaboración con grupos indígenas. En la madrugada los militares deciden apoyar a Gustavo Noboa, el vicepresidente, para que reemplace a Mahuad. Este asumió el poder en uno de los salones principales del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas. A pesar de todo lo descrito, nadie dijo nada porque este también fue un buen golpe, Mahuad ya no salía bien en las encuestas.

    En 2005 el presidente Lucio Gutiérrez fue destituido por el Congreso por supuestamente haber abandonado sus funciones (Gutiérrez estaba en el Palacio presidencial cuando le hicieron esta acusación). Los militares le quitaron la guardia a Gutiérrez y Alfredo Palacio, el vicepresidente, rápidamente asumió el poder. En este caso, Gutiérrez también había perdido el respaldo de la mayoría en las encuestas, entonces este golpe también fue bueno.

    Pero también hubo golpes de Estado destituyendo los titulares de otras funciones del Estado. En marzo de 2007 el Tribunal Supremo Electoral (TSE) destituyó a todos los diputados de oposición en el Congreso (57), atribuyéndose una función que solo le correspondía a la Corte Suprema. En abril del mismo año, un Tribunal Constitucional (TC) independiente de los demás poderes y con sólidos argumentos jurídicos restituyó a 51 de los 57 diputados destituidos. Poco después de anunciarse la decisión del TC irrumpió violentamente a las instalaciones un grupo de personas de la Federación de Estudiantes Universitarios del Ecuador (FEUE) y del Movimiento Popular Democrático (MPD). La Policía Nacional permitió la entrada al TC de estas personas y miró pasivamente mientras se agredía físicamente a los vocales del TC. Esos golpes también fueron buenos, ya que se “justificaban” en que el proyecto del líder popular no podía ser obstruido por pequeñeces como “el Estado de Derecho” y la separación de poderes.

    En diciembre del 2007, la mayoría gobiernista en la nueva Asamblea Constituyente emite su primer mandato declarándose de “plenos poderes” y haciendo uso de estos disolvió el Congreso democráticamente elegido en 2006. Otro golpe bueno…

    Para los líderes que se manifestaron “a favor de la democracia” y de la “institucionalidad” el 30 de septiembre pareciera que hay golpes de Estado buenos y golpes de Estado malos. Dejando a un lado la cuestión de que es difícil defender la tesis de que hubo un golpe ese día, sería bueno que expliquen a qué se debe la diferencia. Tal vez para ellos democracia es solo aquel sistema en el que un líder consigue el derecho de propiedad sobre el poder ilimitado gracias al apoyo de una mayoría circunstancial del electorado.

  7. Que yo sepa ninguno de estos golpes de estado han tenido que ver con la popularidad o el electorado. Hay un grupo que se encuentra detras de todos estos golpes, se llama plutocracia, ellos son quienes deciden si el mandatario se va o se queda.

  8. Angel de la Guardia

    Estimado amigo, recordemos que el actual Ministro de Defensa Javier Ponce, fue uno de los principales contrarios y críticos de las acciones de las FF.AA. en el diario El Comercio, es una razón fundamental para que el Presidente Correa lo tenga como cabeza principal de este Ministerio, que tremenda hazaña y buena elección no había otra mejor, poner a un ratón cuidar el queso, por eso es lógico que no se apoya a las FF.AA., es mentira que se hizo aumento de sueldos en este mes, he recibido mis haberes y está el mismo sueldo que vengo recibiendo desde hace 2 años, solamente se ha nivelado a cierto grupo es decir capitanes, mayores, suuboficiales mayores y sub oficiales primeros, el resto nada que ver, otra cosa importante, no se ha dado cumplimiento a la supuesta homologación salarial, puesto que los militares que se retiraron desde el año 2007, ganan casi el doble que los que se retiraron antes del 2007, entonces de que homologación habla el Presidente en sus cadenas.

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